Juan Villoro: “Las procesiones de diciembre muestran a una nación pobre y supersticiosa que desconoce los abrigos. La gente exhala vaho, envuelta en cobijas, trapos, bufandas inclasificables. Los heterodoxos llevan termos con té de canela para mitigar el frío; los fundamentalistas del sacrificio van de rodillas, con una penca de nopal encajada en el pecho”.
Este es un post recursivo que suelo publicar los días de la Virgen de Guadalupe.


Comentarios