La mierda es una necesidad de algunos talentos fuera de serie.
Dice un personaje anónimo en un texto de Héctor Aguilar Camín::
“No le bastan su inteligencia y su talento. Necesita la mierda. ¿Para qué necesita la mierda?”.
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Dice un personaje anónimo en un texto de Héctor Aguilar Camín::
“No le bastan su inteligencia y su talento. Necesita la mierda. ¿Para qué necesita la mierda?”.
Hace poco recibi un mensaje de un cliente solicitando mayor información de nuestros servicios y en el campo de comentarios lo único que escribió fue “ESTOY SOLO EN LAS NOCHES”.
No entendí de inmediato que su mensaje no era ningún tipo de insinuación al estilo de “dejaré la puerta entreabierta para que entres”.
Oí recientemente en un café la discusión de una pareja.
Ella: “Pero es que debes de aceptar que yo soy así”.
El: “En ese caso, tú debes de aceptar que yo no acepto que seas así”.
Está tan lleno ese lugar, que ya nadie va.
Así decía el extravagante Yogi Berra acerca de cierto destino turístico. Así es esta época, no sólo en cuanto a destinos turísticos.
La piel y la entraña
Ahora que el gran Julio Scherer recibió -y aceptó- el Premio Nacional de Periodismo, recordé un fragmento de su libro de entrevistas con David Alfaro Siqueiros, La Piel y la Entraña.
Siqueiros, comunista recalcitrante, no dudaba en trabajar en brigadas campesinas. Ahí conoció a un tal Macario Huízar, un hombre de los Altos de Jalisco, rojillo convencido como pocos.
A tal grado era rojillo don Macario, que sus hija y su hijo mayores se llamaban Huelga y Sindicato.
Pero el estupor de Siqueiros no tuvo comparación cuando le presentó a su bebita y le dijo con orgullo que ella se llamaría Melitancia, así con la e.
“Román fue raptado a un planeta donde podía azotar a Andy Warhol durante quince minutos”.
Los personajes que inspiran a los escritores
Si yo alguna vez escribiera una novela -ojalá que nunca, por bien de la humanidad-, seguramente me basaría en esos extravagantes personajes que he conocido y que me llenan de recuerdos irrelevantes.
Me pregunto en quién se inspiraría García Márquez al hablar de ese “perrazo blanco, manso y pederasta” que tenía que hacerla de padrote para poder comer.
¿Y el Gollum de Tolkien? ¿En quién estará inspirado ese negro y hediondo personaje que cuando estaba hambriento comía gusanos de la tierra y se llenaba el hocico y las manos de lodo, y se babeaba?.
Seguramente Tolkien conoció a alguien muy similar a este Gollum o Sméagol que “en verdad daba lástima observar cómo se afanaba tratando de complacer a los hobbits. Se desternillaba de risa y hacía cabriolas ante cualquier broma o cuando Frodo le hablaba con dulzura; y se echaba a llorar si lo reprendía”.
¿Por qué habrá tanta crudeza en buena parte de la literatura mexicana? Esto es lo más suavecito de un escrtio de Guadalupe Ledesma: ” Muchas veces despertaste en la sordidez de los callejones, en las afueras de las cantinas o en la celda pestilente de una delegación policiaca. ..”
Gana el 9-1-1 en la lotería de NY
Me enteré de esta noticia por el comentarista de T.V. mexicana Joaquín López Dóriga quien, irónico, dijo: “si hubiera pasado aquí, nadie lo hubiera creído. Pero como pasó allá, todos lo creyeron”.
El poder de la palabra poética
Imaginen dedicarle a alguien este fragmento de un poema de Eduardo Lizalde, favorito de esta su Página Mutante.
Perra sin límites
que corrompió a su paso la tierra
con su hirviente orina,
que al dogo fiel dio vástagos de puerca
y que agrietó las calles al andar,
cloaca ambulante, ¿a qué llorar por ella?
O bien, ¿qué tal estas líneas de Ricardo Castillo?
Tú también tienes el trasero dividido en dos.
Pero es indudable que tus nalgas
son incomparablemente mejores que las de cualquier hombre,
tienen más vida, más alegría, son pura imaginación;
son más importantes que el sol y dios juntos,
son un artículo de primera necesidad que no afecta la inflación,
un pastel de cumpleaños en tu cumpleaños,
una bendición de la naturaleza,
el origen de la poesía y del escándalo.
Germán Dehesa: “La vitalidad y arborescencia del verbo "pender" (suspender, depender) entre los mexicanos es enorme y merecer%uFF92a un estudio cuidadoso. A quien lo intente no le va a resultar f%uFF87cil explicarnos la relampagueante evoluci%uFF97n sem%uFF87ntica que nos llev%uFF97 del verbo pender al sustantivo pendientito.”
“No llores; no te enfades. Comprende.”
Esta frase de Baruch Spinoza por supuesto que no es aplicable si pensamos en algún político.
San Anselmo y los misterios.
Según un santo a quien desconozco pero que se llama Anselmo: “Si alguno no comprende el misterio, que no lo rechace ni se oponga a él, sino que baje humildemente la cabeza y lo adore”.
Así que dejen de joder y arrodíllense ante Karol, Norberto y Onanésimo Cepeda.