Death Metal cristiano
Recuerdos irrelevantes: Death Metal
Hace tiempo conocí a un metalero, melenudo, grandote, feo y muy buena gente. Yo tenía curiosidad por conocer más de cerca el Death Metal, así que este buen amigo, cuyo nombre he olvidado, me facilitó un buen número de discos y cassettes. En uno de esos lotes escuché, entre la risa y el asombro, a varios gruesísimos grupos de Death Metal cristiano.
No daba crédito a lo que oía: los mismos gritos de ultratumba, la misma pesadez, las mismas guitarras afinadas tres tonos abajo, las mismas letras del Death Metal tradicional: decapitación, depravación, satanismo y mutilaciones, pero en tono cristiano. La decapitación obviamente era la de Juan el Bautista, la depravación era de los pecadores, el satanismo era de aquellos que no se habían convertido y así sucesivamente. Todo, por supuesto, con citas bíblicas.
Afortunadamente nunca me cuajó ni el Death Metal y mucho menos el Death Metal cristiano. Si así fuera ahora estaría oyendo esos discos daneses de Snuff Metal con sus portadas de asesinatos reales.
En una ocasión le dije al metalero que si tanto le gustaba la música porqué no aprendía a tocar algún instrumento.
Calló por unos segundos y bajó la mirada. El semblante se le llenó de tristeza cuando finalmente me dijo: “un compa me estaba enseñando a tocar la guitarra, pero lo mataron”.